Tool – Sober

Como todo sistema de ideas potente, el catolicismo se puede resumir en unos pocos principios básicos. Dos de ellos son los siguientes:

Todos somos buenos pero pecamos por debilidad o ignorancia. Pecar significa hacer cosas malas, no te compliques. No tiene nada que ver con ningún Dios, ni misa, ni curas ni gaitas. Lo que dice este principio es que el ser humano es bueno por naturaleza. No hay gente mala, sino gente que hace cosas malas. Por eso no debemos juzgar a los demás con dureza, ya que todos hacemos cosas mal. Claro, la pega de esto es que en sociedades católicas al final acabamos tragando con sinvergüenzas, y se exige más al que se comporta bien, porque al ser fuerte y sabio se espera más de él que del flojo o ignorante que se porta mal. Al mismo tiempo, cuanto más fuertes y sabios seamos, tanto más conscientes debemos ser de nuestras imperfecciones, y tanto más tenemos que exigirnos a nosotros mismos y ponernos en duda, evitando vanagloriarnos de nuestros logros o buenos actos pasados. Por eso los españoles más moralistas (los progres) renegamos de nuestra historia como imperio, y los menos radicales de la moral (los conservadores) son aún así muy conscientes de que cuando éramos un gran imperio hicimos cosas tanto buenas como malas. En cualquier otro país estarían orgullosos de todo como el que más. Hay un buen youtuber que dice que China es el país «donde pasan las cosas». Para mí que se hace el tonto, porque lo que pasa aquí en España no pasa en ningún lado.

El alma existe, pero vivimos en la Tierra. Si después de palmar vamos al cielo o al infierno, eso marca una dirección en la vida. Significa que tiene un objetivo espiritual. Venimos a vivir experiencias en la realidad material para crecer espiritualmente. Eso implica que las experiencias más duras, que son las penas, son más valiosas, porque se aprende más de ellas. Por eso aquello de «Los últimos serán los primeros», «Dios aprieta pero no ahoga» o «La vida es un valle de lágrimas». Esto implica que hay que ser realistas, no inventarse dramas que no existen (porque vivimos en la realidad material, no mental), y atenerse a lo que hay, utilizando con valor la mejor herramienta que tenemos, que es la razón, para ser conscientes de los problemas y enfrentarnos a ellos, en vez de exagerarlos o de ignorarlos con idealismos. Los idealistas (identificados como los protestantes y sus derivados, los idealistas centroeuropeos) huyen de la realidad, crean fachadas de fingida cortesía, sociedades en las que todo parece perfecto, y por tanto no aprenden de sus experiencias y no evolucionan espiritualmente. Detrás de la aparente perfección de las sociedades protestantes están los muertos escondidos bajo la alfombra, y al que ponga en peligro esa sociedad se lo quitan de en medio. En cambio, el católico debe aceptar lo diferente, porque la realidad del mundo es diversa. Debe vivir abierto a la sociedad. La espiritualidad católica no está reservada a una ceremonia o un lugar de culto, sino que se lleva a la calle. «Dios está en todas partes», dicta una máxima jesuita. Pero el interior de uno mismo también es parte de la realidad. El católico debe autoexigirse y hacer acto de introspección para conocerse a sí mismo y a Dios (=la verdad, Dios es el creador de la verdad), y quitarse la careta que tantas veces creamos para engañarse incluso a uno mismo.

En el famoso dicho popular la palabra que más llama la atención es «lágrimas», pero también hay que fijarse en la palabra «valle». En un valle estamos más a resguardo que en las cimas que lo rodean. Vamos por un camino que puede ser duro y triste pero en el que estamos más a resguardo que si fuéramos criaturas más elevadas, porque no podríamos soportar su posición. Cristo acabó crucificado en lo alto de una cima.

Con estos dos principios entendemos la mitad de la cultura occidental. Desde El señor de los anillos hasta Los Simpsons, Los Fragel Rock, Tool, Lorca, Camarón, El Quijote o La guerra de las galaxias.

Tool – Sober

There’s a shadow just behind me

Esa sombra la ha creado él mismo

Shrouding every step I take

No tiene claro que sus propios actos sean tan buenos como parece

Making every promise empty

No cumple con ninguna promesa – ni los propósitos de enmienda que se hace a sí mismo, ni la promesa que Dios le ha hecho al hombre a travésde Jesús, la de estar hecho a su imagen y semejanza y poderse salvar

Pointing every finger at me

El que señala es él mismo, como se ve durante la canción. No deja de señalarse como un cobarde y un inútil que no cumplirá con lo que esperan de él. Esa autoexigencia es necesaria para crecer espiritualmente. Verse señalado significa ser consciente de sus propias imperfecciones (ser «woke»).

Waiting like a stalking butler

Who upon the finger rests

Murder now the path of must we

Just because the son has come

El hijo que ha venido es Jesús, Dios hecho hombre. La esperanza de que el ser humano es bueno y además capaz de cualquier bien, tanto mayor cuanto mejor sea. Jesús pudo superar el videojuego de la vida humana, así que el resto de los seres humanos también podemos superar este reto, que es el que nos pone la vida. Pero el autor duda…

Jesus, won’t you fucking whistle

Something but the past and done?

Jesus, won’t you fucking whistle

Something but the past and done?

…y le reprocha sus exigencias. ¿Por qué siempre estás hablando del pasado, de lo que está hecho, es decir, recordándome las evidencias de que he hecho cosas mal? Jesús parece ser esa sombra que lo señala continuamente.

Quien canta es el ser humano, y lo que reprocha a Jesús es que siempre aparezca en la cruz, recordándole el mal que le hizo, y con ése, todos los males de los que es capaz. En realidad se reprocha a sí mismo el ver así a Jesús. El que se señala es él mismo, inducido a ello por el sistema moral católico.

Why can’t we not be sober?

Esta frase es la clave. ¿Por qué no podemos no estar sobrios? = ¿Por qué no podemos estar ebrios? = ¿Por qué no podemos evadirnos de la realidad? No sólo es una canción cristiana, sino católica. ¿Por qué no podemos ser como Bart o Homer Simpson, y tenemos que ser como Lisa o Marge?

Just want to start this over

And why can’t we drink forever?

Por qué no podemos beber por siempre, es decir, evadirnos.

I just want to start this over

I am just a worthless liar

I am just an imbecile

I will only complicate you

Trust in me and fall as well

I will find a center in you

I will chew it up and leave

I will work to elevate you

Just enough to bring you down

No confía en sí mismo, se da por incapaz. Quiero volver a empezar, dice, que es intentar superar este duro reto otra vez desde cero. Como si nunca hubiera pecado en el Edén, o si no hubiera crucificado a Jesús. Y advierte a quienes lo quieren ayudar a superarlo, esos seres elevados y salvadores que son Jesús y María, no conseguirán sacar partido de él, y que de hecho los hundirá consigo. Es el ser humano convencido de su incapacidad.

Mother Mary, won’t you whisper

Something but what’s past and done?

Mother Mary, won’t you whisper

Something but the past and done?

Why can’t we not be sober?

I just want to start this over

And why can’t we sleep forever?

I just want to start this over

Why?

I am just a worthless liar

I am just an imbecile

I will only complicate you

Trust in me and fall as well

I will find a center in you

I will chew it up and leave

I want what I want…

Quiero lo que quiero, es decir, soy débil, y me rindo a mi debilidad, soy así. Pero no celebrándolo con orgullo, como harían los Rolling Stones, sino dándome por acabado, triste y abatido por querer ser mejor y no poder. La canción nos dice que el ser humano es bueno por naturaleza, pero que es débil e incapaz de salvarse por sí solo.